Análisis de los alcanos

Un compuesto desconocido se caracteriza como alcano por pruebas negativas.

El análisis elemental cualitativo de un alcano da resultados negativos para todos los  elementos, excepto el carbono y el hidrógeno. Una combustión cuantitativa, si se efectúa, demuestra la ausencia de oxígeno; junto con una determinación del peso molecular, la combustión da la fórmula molecular, CnH2n+2, que corresponde a un alcano.

Un alcano no sólo es insoluble en agua, sino también en ácidos y bases diluidos, y en  ácido sulfúrico concentrado. Un alcano es inerte frente a la mayoría de los reactivos químicos. Su espectro infrarrojo carece de las bandas de absorción características de los grupos atómicos presentes en otras familias de sustancias orgánicas

Una vez que el compuesto  ha sido identificado como alcano, aún falta la segunda parte  del problema: descubrir qué alcano es. Partiendo de sus propiedades físicas puntos de ebullición y fusión, densidad, índice de  refracción, espectros infrarrojo y de masas, que son los más confiables puede ser identificado como un alcano previamente descrito y de estructura conocida.

Si resulta ser un alcano nuevo, la comprobación estructural  puede ser tarea difícil. La combustión y determinación del peso molecular dan su fórmula molecular. Sus espectros infrarrojos y de RMN dan pistas sobre la disposición de sus átomos. La comprobación final está en la síntesis del compuesto desconocido por un método que sólo puede conducir a la estructura específica asignada.