Desarrollo de la Química Orgánica

            La química orgánica es la química de los compuestos de carbono.

El nombre orgánico es utilizado desde los tiempos en que los compuestos químicos se dividían en dos clases: inorgánicos y orgánicos, según su procedencia. Los compuestos inorgánicos eran aquellos que procedían de los minerales, y los orgánicos, los que se obtenían de fuentes vegetales y animales, o sea, de materiales producidos por organismos vivos. Hasta 1850 muchos químicos creían que los compuestos orgánicos debían tener su origen en organismos vivos y, en consecuencia, jamás podrían ser sintetizados a partir de sustancias inorgánicas.

         Los compuestos de fuentes orgánicas tenían en común lo siguiente: todos contenían el elemento carbono. Aun después de haber quedado establecido que estos compuestos no tenían necesariamente que proceder de fuentes vivas, ya que podían hacerse en el laboratorio, resultó conveniente mantener el nombre orgánico para describir éstos y otros  compuestos similares, persistiendo hasta la fecha esta división entre compuestos inorgánicos y orgánicos.

         Aunque aún hoy muchos compuestos del carbono se aíslan mejor a partir de fuentes vegetales y animales, la mayoría de ellos  se obtienen por síntesis. A veces se sintetizan a partir de sustancias inorgánicas, como carbonatos y cianuros, pero más a menudo se parte de otros compuestos orgánicos.

        Hay dos grandes fuentes de las que se pueden obtener sustancias orgánicas simples: el petróleo y el carbón, ambos son producto de la descomposición de plantas y animales.  Estas sustancias simples se emplean como elementos  básicos, a partir de los cuales se pueden hacer compuestos más complicados.

         Reconocemos al petróleo y al carbón como combustibles fósiles, acumulados durante  milenios y no renovables que se están consumiendo a una velocidad alarmante, en particular el petróleo, para satisfacer nuestra siempre creciente demanda de energía. Hoy, menos del 10% del petróleo utilizado se consume  en la fabricación de productos químicos; la mayor parte, sencillamente, se quema para proporcionar energía. Sin embargo, existen otras fuentes de energía: la solar, la geotérmica y la nuclear.

        ¿Qué  tienen de especial los compuestos del carbono que justifique su separación de los demás elementos  de la tabla periódica?, la respuesta sin temor a equivocarnos es la existencia de muchísimos compuestos del carbono, y sus moléculas pueden ser muy grandes y complejas.

        El número de compuestos que contienen carbono es muchas veces mayor que el número de los que no lo contienen. Estos compuestos orgánicos se han dividido en familias que lo cual no tienen equivalentes entre los inorgánicos.

        Se conocen moléculas orgánicas que contienen miles de átomos, cuyo ordenamiento puede ser muy complicado, aun en moléculas relativamente pequeñas. Uno de los principales problemas  en química orgánica  es encontrar cómo se ordenan los átomos  en las moléculas, o sea, determinar las estructuras de los compuestos.

        Existen muchas maneras en que estas  complicadas moléculas pueden romperse o reordenarse para generar moléculas nuevas; hay muchas formas de agregar átomos a estas moléculas o de sustituir átomos nuevos por antiguos. Una parte importante de la química orgánica se dedica a encontrar estas reacciones, cómo suceden y cómo pueden emplearse para sintetizar las sustancias que queremos.

        ¿Que tiene de especial el carbono para formar tantos compuestos? La respuesta a esta pregunta sin lugar a dudas la dió August Kekulé  en 1854.

          Los átomos de carbono pueden unirse entre sí hasta grados imposibles para los átomos de cualquier  otro elemento. Pueden formar cadenas de miles de átomos o anillos de todos los tamaños; estas cadenas y anillos pueden tener ramificaciones  y uniones cruzadas. A los carbonos  de estas cadenas  y anillos  se unen otros átomos ;  principalmente  de hidrógeno, pero también  de flúor, cloro, bromo, yodo, oxígeno, nitrógeno, azufre, fósforo y muchos otros. 

        Cada ordenamiento atómico diferente corresponde a un compuesto distinto, y cada compuesto tiene su conjunto de características químicas y físicas. No es sorprendente que hoy se conozcan cerca de diez millones de compuestos del carbono y que este número aumente  en medio millón cada año.